Back to all inspirations

¿Cócteles con vino? Sí, por favor
Ene 5, 2021

Author

wineclub

Share this article

cócteles con vino

Cuando pensamos en bebidas con el vino como base, la primera y casi la única que nos suele venir a la cabeza es la sangría, sobre todo en verano. Su frescor y dulzor la hacen alzarse con la medalla de oro, pero la coctelería y el vino tienen mucho más que decirse, y no solo el tinto sino también el blanco y el rosado.

Cócteles refrescantes con vino blanco o rosado, cócteles enamoradizos con cava o champán, cócteles atrevidos con vinos generosos como los vinos de Jerez, y para los más golosos, algún cóctel con chocolate y vinos de Oporto.

Hay bebidas para todos los gustos.

A continuación, te dejamos algunas recomendaciones, todas ellas con su modo de preparación, para que te conviertas en todo un barman.

 

Cócteles con vino tinto

 

Comencemos por ideas que apuestan por el vino tinto, esas que muchos ni se plantean al tratarse de la opción menos común para usar como base de un cóctel. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Tenemos multitud de recetas que usan el vino tinto como ingrediente principal.

 

 

San Francisco Sangaree. Principal competidor de nuestra aclamada sangría, esta versión proviene de H. Joseph Ehrmann, propietario del Elixir Whisky Bar de San Francisco y se compone de: vino tinto afrutado, bourbon (o whisky), sirope, cerezas, rodajas de limón y hielo.

Queen Charlotte. Otra opción cuya base es el vino tinto es esta, que se suele servir en copa de Martini y los ingredientes que lo acompañan son: granadina, refresco de lima-limón y hielo. Sencillo pero efectivo.

Blackberry Cola. Para su elaboración, además del vino tinto, estarán presentes media medida de vino de jerez seco y media medida de vino de jerez dulce. A estos tres vinos se le añade brandy y refresco de cola. El éxito está asegurado.

Obispo o Bishop Cocktail. Típicamente inglés, es el resultado de mezclar ron, medio vaso de vino tinto, zumo de limón, zumo de naranja y azúcar. 

Boston Bamboo. Este cóctel solo es apto para los amantes de los vinos de Jerez. El cóctel Bamboo —se le llama así por su tonalidad similar a la madera del bambú— tiene como ingrediente principal el vino fino de Jerez. El toque amargo de la angostura con la naranja le da un sabor especial, fantástico para abrir el apetito antes de una espectacular comida.

Cócteles con vino blanco

 

Sherry Mary. La versión andaluza para los amantes del Bloody Mary. ¿Cómo se elabora? Con Fino, Oloroso o Amontillado —a tu elección—, un poquito de sal y de pimienta, un chorrito de salsa Worcestershire, Tabasco al gusto y, por supuesto, zumo de tomate (mejor si es natural). 

Just Keep Swimming. Procedente de Miami, este cóctel lleva vino blanco Verdejo, vodka, sandía, sirope, zumo de limón, media rodaja de limón, agua con gas y hielo. Una mezcla ácida, explosiva y que deja un regusto que todos quieren repetir.

Crimean. Ideal para el aperitivo, se compone de vino blanco, Cointreau, gaseosa y hielo. Un plus es si lo decoras con una cereza, hojas de menta o piel de limón.

Cócteles con vino rosado

 

Margarita Rosé. Para los amantes de los margaritas pero en su versión wine lover. Emplea vino rosado, con tequila, triple seco y limón. ¿No estaremos ante una versión mejorada de uno de los cócteles más internacionales del mundo?

Mojito Rosado. Otra receta internacional a la que se le ha dado un twist. Se utiliza vino rosado de aguja y se le añade ron añejo (o ron blanco si no se dispone del otro), sirope, hierbabuena, lima, tónica clásica (o rosada) y hielo. 

Aunque no se trata de cócteles con vino, es imposible no mencionar algunas recomendaciones a base de cava o champán como son el Bellini o el Kir Royal.

Bellini. El secreto de su éxito es hacerlo con fruta natural. Bate melocotones, cuela la mezcla y guárdala con un poco de azúcar. Enfría la mezcla en la nevera y, a la hora de servir, pon un poco de esta mezcla en la copa y complétala con cava bien frío. ¿Lo mejor? Una parte de zumo y dos de champán. 

Kir Royal. Este sofisticado cóctel, propio de la Costa Azul francesa, resulta de mezclar una botella de champán y licor de cassis o grosella negra. En una copa helada añade una cucharadita del licor y llena hasta arriba con el vino. Agrega un par de frambuesas o moras a la copa para decorar y comerlas después.